Sexo, mucho más que penetración

Hemos aprendido mal, desde la educación que nos dieron en la escuela (si es que te la dieron) hasta todas las películas de hollywood y claro la pornografía.

¿Qué fue lo que aprendimos mal?

Que la sexualidad humana se reduce únicamente a lo que pasa cuando el pene se mete a la vagina. Es decir, se redujo la sexualidad únicamente a ese momento, y si te pones a pensar es un manera muy simplista y reducida (y aburrida, y machista y mediocre) de comprender la sexualidad humana.

Porque la sexualidad es mucho más que penetración.

El problema fue que: se pensó que como a los hombres suele funcionarles la penetración como método para llegar al orgasmo, se concluyó que con la sexualidad femenina tendría que pasar lo  mismo, y ¡nada que ver!

Piensa en la típica escena de película romántica de hollywood o de cualquier telenovela. Vemos como a través del movimiento de la sábanas (dándonos por entender que él está penetrando a ella) ambos llegan a este gran orgasmo mientras se aleja la toma por la ventana. (¡ja! patético, pero cierto)

Y ni que decir de la pornografía, que suele ser en su mayoría esta dinámica de “mete-saca-mete-saca” como si el varón fuera una maquina de la penetración y la mujer otra maquina de recibir penetración, y también, ambos, felices llegan a orgasmos súper increíblemente intensos.

Pues qué creen, todo eso es  ¡MENTIRA!

De hecho la estadística indica que solo el 20% por ciento de las mujeres pueden llegar al orgasmo a través de la penetración. Sorprendente ¿no?
Esta estadística suele ser un alivio para el 80% por ciento de las mujeres, ya que la sociedad las hacía sentir extrañas, o cómo si algo estuviera mal en su cuerpo, pero no.

La realidad es que la mayoría de mujeres necesita de estimular otras zonas de su cuerpo, excitarse a través de caricias, ponerse a tono, pero principalmente con el contacto del clítoris, para poder llegar al orgasmo, ya que recordemos que lá única función del clítoris es la de dar placer.

Pero entonces ¿Qué es sexo?

Esta es la pregunta del millón y aún seguimos intentando descifrarlo, el problema es que  la sexualidad es tan única en cada persona, que  si se hace una encuesta de “¿Cómo es su manera de practicar sexo?” Nos encontraremos con millones de respuestas distintas

Nosotros en meibi creemos que sexo es cualquier cosa que haces, piensas o imaginas que te ponga en movimiento, pero en un movimiento que te conecte con tu sexualidad, con tu erotismo.

Puede ser desde una escena de una película, una persona atractiva que ves por la calle, los gotas de lluvia que caen por la ventana, una fragancia deliciosa de una persona, el calor de una chimenea en una noche fría. Todo esto son sensaciones que si queremos podemos usarlas para darle un incremento de focalización sensual, de excitación con cualquier tipo de pensamiento, tocamiento, o conversación que al ser humano se le pueda ocurrir.

Todo puede ser sexo, hay que quitarle protagonismo a nuestro genitales, somos piel: caricias, besos, mordiscos, pellizcos, lamidas, vibraciones, un baile erótico, el contacto de un tejido sedoso con nuestra piel, un masaje en todo nuestro cuerpo, son maneras de expresar la sexualidad, que no necesariamente involucran nuestros genitales.

De hecho pensamos que los llamados “juegos previos” o “preliminares” no existen, ¿Juegos previos a qué? ¿Preliminar a qué? Volvemos a lo mismo, a la penetración.

Y no, los preliminares no existen, un buen beso ya es sexo, una buena masturbación mutua ya es sexo, tocar nuestro cuerpo ya es sexo. No reduzcamos todo al coito.

A lo que te invitamos es a que tú encuentres tu propia sexualidad, tu propia definición de sexo, recuerda que como tu sexualidad no hay otra, entonces solo tú podrás definir lo qué es sexo para ti,  descubre cosas nuevas, intenta situaciones distintas, logra que tú conozcas tu sexualidad mejor que nadie, para que sepas lo que realmente es el sexo para ti.

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