¡LA MATERNIDAD Y LAS SEXUALIDAD NO ESTÁN PELEADAS!

A veces la vida se nos pasa entre biberones, pañales sucios y otras mil responsabilidades que tenemos como madres. Tan es así, que de pronto olvidamos que nuestra existencia no gira únicamente alrededor de la maternidad, porque además de esta labor, ¡también somos mujeres! 

O sea, tenemos muchas otras facetas y necesidades. Lo diré de otra forma: tú, meibi, además de ser mamá, eres profesionista, trabajadora, pareja, amiga, hija, prima, tienes pasatiempos, etc. Por lo tanto, tu vida no pertenece únicamente al maternaje, claro que eso es parte de… pero ¡eres muchísimo más! Pues también eres una persona sexuada y requieres mimos, sexo y atención.

(También puedes leer: Soy mamá y soy placer)

¿Y cómo influyen lxs hijxs en la sexualidad?

“Mamá dame”, “mamá, tengo hambre”, “mamá, me duele la pancita…” y como estas, un sinfín de peticiones más que instantáneamente nos hacen pensar que no hay tiempo para más. Sin duda, estas cosas nos quitan energía y al centrar toda nuestra atención en esa personita o personitas nos olvidamos de nosotras y esto ¡no debería ser!

Es verdad que acabamos el día muy cansadas, es verdad que parece que nuestras fuerzas no dan para más, pero también es verdad que debemos darnos tiempo para nosotras, para nuestro autocuidado y por supuesto, es importante darnos espacio para nuestro placer. Porque es cierto que a través de él, eliminamos estrés, tenemos mayor salud, bienestar y también nos recuerda que ¡estamos vivas y en conexión con quienes somos!

Ojo, meibis, con lo anterior no estoy diciendo que ser mamá sea un fastidio, no, no, nada que ver; porque por supuesto tiene muchas bondades, pero es cierto que hay días que nos sentimos agotadas, que quisiéramos un espacio solo para nosotras, que nos cuestionamos en qué momento dejamos de ser quienes somos y nos hemos vuelto únicamente “la mamá de…”.

Y por favor, no sufras por sentirte así, te comprendo, ¡muchxs lo hemos sentido! Es por ello que creo en la importancia de hacer conciencia y no dejarnos de lado, no descuidarnos, estar al pendiente de nuestras necesidades y sí, eso incluye a ese placer sexual; porque ser mamá no significa que dejemos de sentir o desear.

Ser madre y ser sexosa, ¿es compatible?

¿Puedo ser mamá y ser sexosa?, ¿o cachonda?, ¿o caliente?, ¿o lo que quiera?

La respuesta es ¡sí! A ver, vamos por partes, no hay razón para sentir culpa por tener deseo sexual o buscar intimidad, ya sea a solas o en pareja. Eres mujer, eres un ser humano, por ende sientes, tienes una maravillosa corporalidad dotada de cinco sentidos, estás envuelta en piel que está a tu servicio para hacerte estremecer, también posees una vulva que, entre tantos componentes, tiene uno que sólo está diseñado para que sientas placer, ¡tu clítoris! Y bueno, ya si nos vamos más a detalle, toda tu anatomía genital tiene miles de posibilidades… ¡Maravilloso!, ¿cierto?

¿Cómo encontrar compatibilidad entre ser mamá y darnos tiempo para el placer?

Es cierto que nuestra vida sexual después de ser madres cambia. Pues aparecen factores que antes no estaban: cansancio, poco tiempo, falta de espontaneidad, cambios físicos y hormonales, fluctuaciones emocionales, creencias respecto a la crianza y un estilo de vida distinto, etc. 

Pero, meibis, también debemos considerar que es responsabilidad nuestra el buscar esa reconexión con nuestro placer y nuestro cuerpo. Ahora sí aplica la frase “querer es poder”, porque después de crear conciencia, viene también el tener voluntad para ponernos en marcha. Así que, aquí van unos consejillos:

1) Date tiempo: Aparentemente, es lo que menos tenemos cuando somos madres, pero te aseguro que no pasa nada si lavas los biberones más tarde, o si aprovechas para estar contigo o con tu pareja a la hora que tu hijx está en el entrenamiento de fútbol, en la clase de baile o música, o cuando está en casa de lxs abuelxs, etc. Sí, hay que darse mañas para buscar momentos, pero es cuestión de querer organizarse y tener tiempo para ti.

2) Dile a tus hijxs que toquen la puerta: El dormitorio es parte de ti, de tu pareja, de su intimidad; por ello es importante enseñarle a los hijxs el respeto por sus y tus espacios. Así que, no pasa nada si les pides que toquen la puerta antes de entrar. Esto no te hace una madre distante y egoísta, ¡cualquier persona necesita tiempo para sí misma y para su pareja! ¡Es por salud mental!

3) Autoconocimiento: Sí, es necesario que vuelvas a conectar contigo, con tu cuerpo, que de nuevo te conozcas y reconozcas, ¿cómo? Pues aparta un tiempo para esto, sí, pareciera que no lo hay, pero te aseguro que si lo intentas encontrarás ese ratito, media hora un par de veces a la semana no es algo tan descabellado, ¿no crees? 

Como sugerencia, puedes darte un baño con agua tibiecita, al hacerlo, recorre tu cuerpo con tus manos y con algún jabón que huela rico, obsérvate desnuda, mira tu bellísima transformación y evolución. No te exijas, no te compares con otras personas, sólo disfruta tu corporalidad, lo hermosa que es, las capacidades que tiene, ¡agradécele! ¡Ese cuerpo fue capaz de dar vida, pero también está dotado para darte placer!

4) Acepta los cambios físicos: Por supuesto que el cuerpo cambia, aunque no únicamente cambia por los embarazos, también lo hace a través del tiempo, pero ¿qué crees? ¡Todxs cambiamos y eso está bien! No te fijes en esas partes de tu cuerpo que bautizaste como “defectuosas”, te aseguro que esas ideas sólo están en tu cabeza y son absolutamente falsas. Sigues siendo una persona bellísima y deseable, eso, ¡jamás lo dudes!

5) Autoerotismo: Con tanta transformación en tu vida, es lógico que de repente se olvide que tu cuerpo tiene toda posibilidad de sentir. Así que, necesitas darte un ratito para tocarte, para explorar qué partes de tu cuerpo son sensibles y te provocan “algo”. Recorre tu cuerpo con las yemas de los dedos suavemente, puedes incorporar algún aceite para masaje, ¡solo descúbrete! No pases directamente a tus genitales, recuerda, todo tu cuerpo es capaz de emanar sensaciones placenteras, ¡encuéntralas!

6) Conoce tu vulva: ¿Alguna vez la has visto con detenimiento? Es importante que explores y revises tu vulva, así como cada parte que la conforma. Toma un espejo de mano, obsérvala, tócala suavemente, reconoce sus distintos colores y texturas; ella es parte de ti y hacer conciencia de todo lo que es capaz es toda una experiencia placentera.

(Por  cierto, se dice vulva no vagina)

7) Incorpora algún juguetito sexual a la hora de explorar tu cuerpo: De verdad, ¡aquí fuera miedos, culpas y tabúes! Los juguetes sexuales son una maravillosa herramienta para conocer mejor tu cuerpo y sus facultades. Por ejemplo, puedes revisar el catálogo de meibi para elegir entre muchas opciones como:  vibradores, succionadores de clítoris, masajeadores, etc. 

Después, con un poquito de lubricante en el cuerpo, date permiso de pasar ese juguetito por todos lados e ir descubriendo nuevas sensaciones… ¡No te limites! Recuerda que todo juguete se puede utilizar a solas o en pareja, son muy versátiles. ¡Anímate a experimentar cosas nuevas! Recuerda: utilizar juguetes sexuales no te hace una “madre sucia y pecadora”, ni nada por el estilo, ¡eso es una mentira!

8) Comunícate con tu pareja: Es necesario, meibis, que hables sobre los cambios que se están produciendo en tu vida y en la de tu pareja en todos los niveles. Exprésate, habla abiertamente de tu sentir, escucha también a tu pareja, el objetivo es que la comunicación fluya en las dos direcciones. 

Ambxs pueden sugerir estrategias para esos encuentros sexuales, hablen de sus fantasías, de lo que les gusta, de lo que no les gusta tanto, de las experiencias que ambxs quisieran experimentar. La vida sexual de la pareja no puede ser siempre la misma, evoluciona, así que esta es una buena oportunidad para conocer otras maneras de erotismo y crecer juntxs,  ¿no crees?

9) Variedad en las prácticas sexuales: Ten en cuenta que en el mundo de las prácticas sexuales hay mucho más que sólo penetración. Pensar que el sexo es válido únicamente cuando hay contacto pene-vagina es un error, pues se puede obtener toneladas de placer manteniendo una mente abierta. Así que intenta realizar otras actividades como: besos, caricias, frotamientos, sexo oral, masajes eróticos, etc. ¡Puedes probar con todas!

10) No todo se trata de espontaneidad: Existe la idea que los encuentros íntimos con la pareja tienen que surgir de manera espontánea, pues de otra forma, no resultan satisfactorios o divertidos, o sea, ¿dónde quedó el romance? Pero pensar así es un enorme desacierto. 

A ver, meibis, cuando hay hijxs hay que organizarse constantemente, sino el día no rinde, por lo tanto, en lo referente a la vida sexual, apartar un espacio en la agenda para “darse placer mutuo” no debería ser excepción. Tú y tu compañerx de vida necesitan ratos para el apapacho, para disfrutarse sin prisas, ni interrupciones. Esto de andar preocupadxs porque lxs hijxs pueden escucharlxs en acción, o que en una de esas abran la puerta, pues lxs distrae del momento presente.  

Así que, ¡a planear! Ponte de acuerdo con tu pareja y decidan qué horario es conveniente para lxs dos, fantaseen con lo que les gustaría hacer, aprovechen para organizar algo rico, esto de la espera para esa cita también tiene su lado candente, pueden aprovechar para sextear hasta que llegue el día.

¡Eres madre, pero también eres mujer! ¡No lo olvides!

La maternidad y la sexualidad no están peleadas y esta es una realidad que hay que asumir.  Ser mamá no debería consumir todos tus esfuerzos, también es increíble desarrollarse en otros ámbitos y darle su bien merecida atención a tu vida sexual. Sí, es importante darte tiempo para vivir tu placer y disfrutar de todos sus beneficios, pues estas acciones son parte de cuidarte. Que no se te olvide que estás aquí no únicamente para cubrir responsabilidades, sino también para gozar.

Recuerda, meibi, que hay momentos para todo, muchas horas estarán dedicadas al cuidado de los hijxs, pero otras hay que dedicarlas al propio bienestar, ¡ser madre no es sinónimo de renunciar al resto de cosas que la vida te ofrece! Así que, ¡a organizarse desde hoy!

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7 comentaris

Responsabilizarnos de decir h hacer lo que nos toca para desarrollarnos en todos los aspectos, es nuestra responsabilidad.
Gracias por recordárnoslo!! Excelente pieza, perfecta para la temporada 😃😻😘

Renata mayo 23, 2022

Excelente artículo me hubiese gustado haberlo encontrado cuando recién fui mamá
Es cierto una cosa no debe estar peleada con la otra primero somos mujeres y luego madres y nunca hay q olvidarnos de eso

Martha mayo 11, 2022

Excelente artículo

Velazco alex mayo 11, 2022

Me encantó el artículo, y la verdad es que lamentablemente hemos condicionado nuestra sexualidad por tantos tabúes y cuestiones religiosas que descartan por completo muchas cosas. El ser mujer y disfrutar de tu sexualidad efectivamente no te hace pecadora y el dedicarte netamente a los hijos no te hace mejor madre. Hemos dividido tanto estos papeles que es hora de hacerlos partes y combinarlos y disfrutar en toda su plenitud nuestra sexualidad. ¡¡Excelente artículo y maravillosos tips!!

Merari Maza mayo 11, 2022

Realmente cierto!!! cuando nos convertimos en mamás aveces nos olvidamos de nosotras mismas, dejando a un lado nuestros intereses y cuidado, cuando realmente podemos con todo, solo es cuestión de organización y no olvidar de querernos y el gran valor que tenemos, gracias por compartir estas palabras, me he identificado muchísimo!!!! 😇

Gris mayo 09, 2022

Qué increíble leer este tipo de notas, compartimos mucho sentir y cosas que muchas veces no tenemos con quien decirlas.
Amo tus artículos !!!! 😘😘😘

Laura Saldaña mayo 09, 2022

Woooow!!! Mientras leía rodaron algunas lágrimas sobre mi rostro porque todo lo he llegado a sentir, tal como lo describías, gracias por compartir estas maravillosas palabras con todas y cada una de nosotras, como bien dice además de ser mamás somos mujeres que debemos de disfrutar de nuestra sexualidad al máximo 😘😘😘😘

Marcela Ruiz mayo 09, 2022

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