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A ellas también se les para… La erección del clítoris

A ellas también se les para… La erección del clítoris

Sí: el clítoris también tiene erecciones.

Aunque casi nunca se habla de esto, el clítoris está formado por tejido eréctil. Es decir, tejido que puede llenarse de sangre durante la excitación, aumentando su tamaño, sensibilidad y firmeza.

Muy parecido a lo que pasa con el pene, pero en una anatomía distinta.

¿Cuánto puede crecer el clítoris?

Durante la excitación, se ha reportado que el clítoris puede aumentar su tamaño o engrosamiento aproximadamente entre 50% y 300%.

Ojo: esto no significa que siempre se vea enorme o que todas las personas lo noten igual. Gran parte del clítoris está por dentro del cuerpo, así que muchas veces la erección no se ve tanto, pero sí se puede sentir.

Puede sentirse como más sensibilidad, presión, calor, latido, hinchazón o ganas de más roce en la zona.

Traducción meibi:
a ellas también se les para, solo que no siempre es tan evidente.

¿Por qué sucede la erección del clítoris?

Cuando una persona con vulva se excita, el cuerpo manda más sangre hacia la zona genital. Ese aumento de flujo sanguíneo hace que el tejido eréctil del clítoris se llene de sangre y se hinche.

Por eso el glande del clítoris —la parte visible— puede verse un poco más grande, más expuesto o más sensible. Y las partes internas del clítoris también participan, aunque no las podamos ver.

Esta es una de las razones por las que el placer en vulvas no se limita a “un puntito”. El clítoris es una estructura más grande y compleja de lo que normalmente nos enseñaron.

¿Los labios también se hinchan?

Sí. Durante la excitación, no solo cambia el clítoris.

Los labios menores y mayores también pueden hincharse por el aumento de sangre en la zona. En algunas personas, los labios menores pueden aumentar hasta dos o tres veces su tamaño durante la respuesta sexual.

También puede haber más lubricación, más calor en la vulva, cambios de coloración y una sensación general de “estar más despierta” en la zona genital.

Todo esto es parte de la respuesta natural del cuerpo ante la excitación.

El clítoris no es un botón mágico

Que el clítoris sea clave para el placer no significa que haya que tratarlo como botón de elevador.

Durante la erección, el clítoris puede ponerse mucho más sensible. Por eso, tocarlo directo, fuerte o rápido desde el inicio puede sentirse incómodo o demasiado intenso.

A muchas personas les gusta empezar con estímulos alrededor: labios, vulva, monte de Venus, muslos, presión suave, roce indirecto o movimientos lentos. Después, si el cuerpo responde bien, se puede aumentar intensidad, ritmo o presión.

La clave no es “encontrar el botón”.
La clave es leer el cuerpo, preguntar y no ir en automático.

Entonces, ¿Qué nos enseña la erección del clítoris?

Que la excitación en cuerpos con vulva también es física, visible, vascular y real.

No es “misteriosa”, no es “complicada” y no está escondida por capricho. Simplemente hemos recibido una educación sexual demasiado centrada en el pene, la penetración y el placer masculino.

Entender la erección del clítoris nos ayuda a entender mejor el placer femenino, la importancia de la estimulación adecuada y por qué el clítoris merece mucho más protagonismo del que históricamente se le ha dado.

Así que sí:
a ellas también se les para.

Y saberlo cambia muchísimo la forma en la que entendemos el placer.