Afrodisiacos, ¿Verdad o mito?

Recuerdo una vez estaba con una novia (ahora ex) en la playa, una persona recién salida del mar, se acercó con nosotros, traía una cubeta de ostiones, y a nosotras nos pareció una excelente idea: comer ostiones recién salidas del mar, frente a las olas... con una cerveza, limón, sal y salsa... ufff! El plan de planes... ya quiero ir a la playa otra vez...

Bueno, total mientras comíamos las ostiones, el vendedor entre broma y broma nos decía que en un rato íbamos a estar muy contentos, muy felices... o sea... muy calientes y cachondos.

Al final del día, claro que tuvimos una sesión monumental de sexo increíble mi ex y yo... pero bueno... estábamos en la playa... de todos modos iba a pasar...

¿O los ostiones fueron las culpables de esa noche mágica? Veamos:

¿Los afrodisíacos funcionan? 

No, perdón por ser los agua-fiestas de siempre.

No existe ningún alimento que encienda el deseo. Así nomás por nomás. Así, simplemente por consumirlo.

Incluso ya es una idea bastante antigua, irreal y simplona: ¿un alimento nos va a poner hornys?

El deseo sexual es multifactorial y tiene mucho más que ver con aprendizajes, vivencias, la cultura en la que crecimos, el entorno, tus relaciones de pareja, tu manera de percibir la sexualidad, periodo de tu vida que estés pasando, etc.

Incluso se comprueba cada día más que hay una clara relación entre el estado de ánimo y el deseo.

Para entender cómo funciona el deseo sexual, qué cosas lo hacen exponencial y qué cosas le ponen freno, les recomendamos leer el libro de Emily Nagosky: Come as You Are

Oigan, pero, ¿qué creen? No todo está perdido con los afrodisíacos y claro que pueden tener un efecto positivo en nuestra sexualidad. 

afrodisiacos efecto placebo

El poder del efecto placebo

Consumir un producto que nos dicen "es afrodisíaco", puede hacer que al ingerirlo, nos sugestionemos y nos convenzamos de que sí funcionan. 

Y esa convicción nos puede poner en movimiento, pero en un movimiento erótico...

Consumir un afrodisiaco nos puede poner a pensar en sexo, a imaginar situaciones, a preparar ocasiones, a ponernos sexy... es decir... activamos esa parte erótica en nuestro cerebro y empezamos a generar deseo.

No por la sustancia, sino por la predisposición. 

EL EXPERIMENTO DEL VIAGRA PARA MUJERES

Déjame platicarte de un experimento que se hizo.

Se les dio a un gran grupo de mujeres, unas pastillas de azúcar, las investigadoras les aseguraron que era un nuevo medicamento el cual aumentaba considerablemente el deseo sexual. 

El 40% de las participantes reportó un incremento en su deseo sexual. ¡Y eran pastillas de azúcar!

¿Qué pasó? La convicción de que iba a influir en su apetito sexual las puso en movimiento, creando los factores necesarios que favorecen al deseo de una persona.

De hecho la industria del viagra para mujeres está valuada en billones de dólares, pero nadie logra dar con un medicamento que logre aumentar el deseo.

Los sexólogos consideran casi imposible que se llegue a inventar, debido a todos los factores que se involucran en el deseo sexual.

(¿Sabes qué no es placebo? Los orgasmos que te provoca Aura, nuestro succionador de clitoris)

¿Qué pasa con el viagra en las personas con pene?

Son medicamentos que propician la erección, ayudan a que los vasos sanguíneos se dilaten y la sangre corra mejor...y hará que el pene se erecte.

Si le das viagra a una mujer, pasará exactamente lo mismo, incluso haciendo que el clítoris se erecte... 

¿Cuál es la diferencia? 

El hombre ha relacionado toda su vida la erección, con el deseo sexual. Vivimos en una sociedad falocentrista, la cual cree que lo único que se necesita de un hombre para tener relaciones sexuales, es un pene firme. Incluso, somos una sociedad que cree que forzosamente se necesita un pene duro para que un hombre sienta placer sexual. Y si no lo tiene erecto, no puede llevar al cabo una relación sexual (Actitud que debemos de cambiar).

El viagra no causa deseo, causa erecciones. Y para la mente de un hombre, una erección puede ser razón suficiente para excitarse. 

(Pero bueno, creo que estos son otros temas ya). A lo que queremos llegar con esto es: 

La mente es poderosa y los afrodisíacos tienen ese efecto en la mente. Ese pequeño engaño que te pondrán a modo y podrás crear escenarios perfectos para que tu deseo se ponga tope.

Pero sobretodo eso, aprendamos de los afrodisiacos, que la mente es poderosa, y que debemos de estar alimentando nuestro deseo día con día, jugar con nuestra mente, imaginar, crear, tocar.

¡Nada más afrodisíaco que excitar la mente!

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