DESMINTIENDO 8 MITOS SOBRE LA SEXUALIDAD EN EL ADULTO MAYOR

¡Hey, meibis! ¿Has pensado cómo es la sexualidad en el adulto mayor?

Reflexionemos un poco sobre ver a una pareja de adultos mayores besándose, ¿es común, qué sientes o qué pensamiento se te viene a la mente? Si como adolescentes o adultos jóvenes es complicado hablar sobre sexualidad, ahora imaginemos como un adulto mayor…

Es un aspecto que muy rara vez se aborda, sea por pena o por ignorancia. Y cuando se habla, se lleva al extremo de pensar que “ya no puede” o que por el contrario su condición sexual es como la de un adolescente. Siendo erróneas ambas posturas.

Como sociedad, tendemos a creer que como adultos mayores la sexualidad es algo que no les corresponde, cuando en realidad sigue siendo parte de su vida, ya que los cambios fisiológicos, anatómicos y funcionales de los órganos sexuales no deberían ser motivo para dejar su vida sexual, sino solo requiere conocimiento y adaptabilidad.

Te compartimos 8 mitos de la sexualida en el adulto mayor, y las razones por las que no deberían existir:

“La ‘viuda alegre’ y el ‘viejo verde’”
Este es el caso perfecto cuando se habla de extremos. Pues de la mujer adulta mayor la sociedad espera que sea “decente” si ha enviudado o si está sola, y por el contrario al hombre adulto mayor se le hacen burlas si decide vivir su sexualidad. Lo que los lleva a ambos a sentirse culpables y ocultar esa parte de ellxs que es parte de su bienestar, pero que la sociedad condena por su edad.

Menopausia = fin de la sexualidad”
La menopausia no tiene porqué ser asociada a una reducción en la satisfacción y en el deseo sexual, ya que las consecuencias asociadas a la disminución en la producción de estrógeno pueden ser compensadas mediante un tratamiento. Las relaciones sexuales no necesariamente deberían cambiar, en ocasiones hasta son mejores, pues la mujer pierde la preocupación de un embarazado no deseado.

“En la vejez ya no hay interés por el sexo"
Si bien la actividad sexual puede disminuir en frecuencia, no es un hecho que la capacidad de mantenerla durante muchos años sea inexistente. En realidad depende de varios factores: la salud física y mental; y que la pareja esté interesada también en seguirla llevando a cabo.


“El coito es la finalidad de las relaciones sexuales”
En varias ocasiones ya hemos hablado sobre cómo el coito puede limitar nuestras relaciones sexuales, pues recordemos que no tiene porqué ser el centro de toda la actividad sexual. El coitocentrismo es una idea bastante arraigada, y si para los jóvenes está siendo una transición el cambio de chip, ¡ahora imagina con los adultos mayores! La persona mayor puede cubrir sus necesidades emocionales y sexuales sin tener que llegar precisamente a la penetración, puede ser a través de un masaje, caricias o la masturbación.

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“Lo ideal es una sexualidad apasionada”
No es la edad lo que genera monotonía o desinterés sexual, sino el hecho de aferrarse a un ambiente constantemente agitado en el sexo, esta idea erronea que nos dejó el pornx, donde debemos prácticar miles de posiciones sexuales y hasta hacer marometas. Cuando existe la posibilidad de un placer igual de intenso en un ambiente sereno, con posiciones donde nuestro cuerpo no necesite mucha energía o esfuerzo físico.

“Las mujeres dejan de ser sexualmente activas”
Socialmente es compartido el estereotipo de que las mujeres mayores no son ni sexualmente activas ni lo suficientemente atractivas. Esto se debe a que la mujer ha sido considerada un objeto sexual pasivo para satisfacer las necesidades del hombre, (que por cierto, es un pensamiento muuy machista). Luego al envejecer, la sociedad presupone que la mujer no tiene deseos sexuales, lo que puede generar un conflicto en la mujer adulta y puede limitarla a disfrutar de su sexualidad.

Los adultos mayores no se masturban. Y los que lo hacen son unos desviados
La masturbación por sí misma es un tema que apenas está superando los prejuicios sociales, recordemos los varios dichos mexicanos que existen: “te van a salir pelos en la mano”, “vas a perder la virginidad”. Por lo que genera, que al llevarse a la práctica durante la vejez, resulte mucha angustia y culpabilidad. Aunque en realidad tiene beneficios para la salud de la persona, pues fortalece el sistema inmune y puede liberar de estrés.

“Las personas mayores son tan frágiles físicamente que la actividad sexual podría dañar su salud”
Se ha propagado en muchas ocasiones la idea de que los adultos mayores se verán afectados en su salud si tienen actividad sexual, pero por el contrario, la sexualidad fortalece su cuerpo, disminuye la presión arterial, ayuda a dormir mejor; además, beneficia la salud mental.


En resumidas cuentas, meibis, para el adulto mayor la frecuencia de la actividad sexual puede disminuir, pero sigue existiendo. Y no hay razón para juzgar, recordemos que la sexualidad nos acompaña a lo largo de nuestras vidas, en cada etapa tenemos derechos a disfrutarla y vivir informados.

Por Johana Campos

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